domingo, 27 de noviembre de 2011

Tiempo

Me faltan las palabras exactas para expresar la cantidad de cosas que me invaden la cabeza. Las ideas se enlazan unas con las otras,  se mezclan y reproducen, por eso no puedo mantener el equilibrio. ¿Volvimos a eso? ¿A rogarle a Dios no caerme mientras corro en una cuerda floja?
No puedo parar de pensar. ¿Es esto lo que parece ser? ¿Va a ser de verdad lo que quiero y lo que todo el mundo me dice?
No puedo evitar quedarme con palabras que prometen y miradas que mueven a los espíritus animales del alma.
Es tan dificil alejarse de algo que corre a la par tuya. Es como tratar de escapar de tu propia sombra, como querer olvidarse de un recuerdo que te persigue o como querer obrar en contra de un sentimiento. No puedo alejarme de algo tan feliz como vos y tu sonrisa.
No sé si tengo que estar feliz o no en este momento. Sigo sorprendida por ciertas cosas que por miedo a ilusionarme, descarté, sólo para que de un minuto para el otro, renazcan y queden fijas en mi memoria. Y cada vez que me acuerdo, sonrío de una manera que creo que nunca sonreí antes. 
Por otra parte.. sigo siendo la misma pesimista de antes y tengo tanto miedo que los impedimentos que nos separan son barreras, muros, kilómetros, años y todo lo que podría destruir mi felicidad.
No queda otra que esperar. No queda otra que seguir haciendo lo que hice todo el año. No queda otra que continuar esperando, y esperando, y esperando...
Prometo por lo que quieras, que si me das permiso, no te suelto nunca más la mano.

domingo, 6 de noviembre de 2011

sábado, 22 de octubre de 2011

Magia

Existen momentos en que el mundo parece congelarse. La gente detiene su rutina por un segundo. Los autos y colectivos, las personas caminando completando su rutina, la calle se aquieta, los animales se hacen de piedra. Hasta la música desaparece, queda todo en un silencio que está lejos de ser tenebroso, es un silencio de paz...de expectativa.
Si tuviéramos una imagen podríamos estar una vida entera contemplando lo hermosa que puede ser la vida y el mundo cuando queremos. Pequeños detalles que no son percibidos en el día a día porque nuestras rutinas no nos lo permiten. Una sonrisa disimulada, una mirda que sura un poco más de lo que debería, un roce de manos, palabras que se enredan en nuestros cuerpos y se van desprendiendo a medida que hablamos...
Ayer mi mundo se paró lo que me pareció una eternidad. Una eternidad en la cual mis neuronas dejaron de hacer sinapsis después de una estallo masivo, las piernas se me hicieron de gelatina y el corazón bailó el chachachá por todo el cuerpo. La Tierra dejó de girar y el aire dejó de existir.
Tan lejos y tan cerca de algo simplemente mágico.

domingo, 16 de octubre de 2011

Estoy en pelotas.
No tengo brújula.
Estoy entrando en un campo minado.
Voy a perder la cabeza y mi corazón en cualquier momento se retira por cansancio.
No quiero volver a esperar en el banco de suplentes.
Me duelen los pies.
Tengo ganas de ver películas románticas llorando a todo pulmón comiendo helado de super dulce de leche del pote.
Los cds de Norah Jones y Maná deberían venir con una navaja.
Quiero meter la cara en la almohada y gritar AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAUIDGUIEFGEIWUFVEUFGEIugfsAIUGFWIEUFGWEFUWEUIWEUIWEWEUI°"!!!!!!!!!!!


Un pibe como vos debería venir con un desfibrilador.